La pesca alimenta la recuperación del naval
La contratación de arrastreros y palangreros da fuelle a los pequeños y medianos astilleros - Barreras entrega el flotel de Pemex y ultima el pedido de un "minicrucero" - Nodosa, Freire y Cardama lideran los nuevos encargos
Los pesqueros, cuya construcción impulsó el nacimiento de la industria naval gallega y durante años olvidados o en un segundo plano por la mayor demanda de otro tipo de buques (offshore, ferris, oceanográficos, remolcadores, etc.), alimentan ahora a los principales astilleros de las rías de Vigo y Pontevedra. Armadores gallegos y extranjeros, animados por la caída del precio del gasoil, los bajos tipos de interés y la demanda cada vez mayor de pescado para consumo humano (crece a un ritmo del 4% anual), están apostando por las factorías gallegas para renovar sus flotas con arrastreros y palangreros de última generación.
Nodosa en Marín y Freire y Cardama en Vigo encabezaron los nuevos pedidos este año. El astillero marinense tiene en cartera dos grandes arrastreros de Malvinas, para las viguesas Pereira y Rampesca (de 63 y 74 metros de eslora, respectivamente), dos buques de recogida de residuos marítimos para el Puerto de Barcelona, un palangrero de proa semiinvertida para Malvinas (el CFL Hunter, 59,5 metros de eslora por 12,5 de manga), y un arrastrero de litoral del grupo Osprey, propiedad de la familia de armadores holandeses De Boer, de 28 metros de eslora.
Freire entregó en marzo el arrastrero congelador noruego Holmøy, de 69 metros de eslora por 17 de manga y propiedad de la compañía noruega Holmøy Maritime (del grupo Prestfjord), y firmó en octubre otros dos superarrastreros de 80 metros de eslora y casco reforzado, encargo de los armadores groenlandeses Qajaq Trawl y Polar Seafood Greenland, que generarán una media de 450 empleos durante 30 meses. A mayores, tiene pendiente de entrega el BAP Carrasco, el nuevo oceanográfico de 95 metros de eslora de la Marina de Guerra de Perú, y en construcción el Bima Suci, el nuevo buque escuela de la Armada de Indonesia, de 110 metros de eslora.
Cardama también cierra un año de gran actividad constructiva, con los dos remolcadores de Marruecos (para Marsa Maroc), los multipropósitos de Irak (S.O.C Iraq) y Senegal, el remolcador de Angola (Empresa Portuaria de Lobito) y la patrullera danesa, ésta pendiente de armador.
Por su parte, MetalShips & Docks, del grupo Rodman, cerró este mes de diciembre el contrato de un megaarrastrero para la armadora groenlandesa Niisa Trawl APS, de 79 metros de eslora por 17 de manga, y que garantiza actividad para 21 meses. Este pedido supone el retorno del astillero de Teis a la actividad de construcción naval después de que en los últimos años se haya centrado más en las reparaciones y transformaciones por el desplome del mercado offshore –en el que estaba especializado– y en la finalización del megayate Maybe.
Hijos de J. Barreras, la mayor factoría privada naval española, entregó en septiembre el flotel de Petróleos Mexicanos (Pemex) Reforma Pemex, ya en Ciudad del Carmen (Campeche), y ultima las negociaciones para construir un minicrucero de lujo que supondría la introducción del naval gallego en este segmento de buques. Detrás de este encargo estaría el alemán Lars Clasen, exjefe de la naviera germana AIDA Cruises y propietario de A-ROSA (compañía especializada en cruceros por ríos), que se ha puesto al frente de un grupo de inversores para fundar la sociedad Dolce Cruise Management Ltd, con sede en Malta. Esta embarcación sería el primer paso para lanzar una nueva marca de cruceros de lujo: Ritz Carlton Yacht Club. La mayoría de las acciones de esta nueva empresa estarían controladas por un fondo de inversión, aunque también tendrían participación el prestigioso consorcio hotelero Marriott-Ritz Carlton y Dolce Cruise Management. Este crucero de lujo tendría 170 metros de eslora (los más grandes del mundo, de la serie del Oasis of the Seas alcanzan los 362 metros), 130 camarotes y 260 camas de capacidad, para expediciones con un público muy exclusivo (incluiría helicóptero, submarino, piscinas indoor y outdoor, spa, teatro, varios restaurantes). El astillero estaría en la actualidad renegociando el esquema de financiación tras algunos cambios introducidos por el armador en el proyecto original, como avanzó FARO.
Factorías Vulcano, en cambio, sigue pendiente de la entrada en vigor del contrato de venta del ferri que tiene a medio construir en sus instalaciones de Teis (heredado del extinto Astilleros de Sevilla y propiedad del Santander) a la naviera española Trasmediterránea (Grupo Acciona), lo que aseguraría su actividad durante 14 meses con 800.000 horas de trabajo. Este buque tiene 139 metros de eslora por 22 de manga y capacidad para 1.500 pasajeros.
La filial viguesa del grupo naval asturiano Armón (Armón Vigo) tiene en construcción un buque de investigación oceanográfica para el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero de Argentina (Inidep) y dos maciceros de apoyo a la flota atunera para la sociedad Isabella Fishing (Grupo Albacora), y pendiente de entrar en vigor un segundo buque de investigación coste para el Inidep. Otras factorías navales gallegas con actividad este año fueron Joaquín Castro en A Guarda (que está construyendo varios palangreros de superficie), Blascar en Ferrol (tiene en obra un arrastrero de litoral para un armador de Marín) o A Xunqueira, en Moaña.
Fuente: http://www.farodevigo.es/suscriptor/estela/2016/12/31/pesca-alimenta-recuperacion-naval/1597500.html